sábado, 15 de agosto de 2009

2 comentarios:

Edu dijo...

Esos Ojos de Luna golpeada de noche, movidos de universo, tienen la profundidad del mismo.
Un Saludo

PESIMISMO dijo...

Querida, yo tengo escrito que la primavera, las flores y el amor son las causas de muchos versos mustios, una inmensidad de ellos se vierten sobre papel. Y no hacen más que poner de manifiesto una generalizada estulticia. El dolor, la lírica, la profundidad, son otros conceptos de generan versos desgarrados. Recuerdo uno de Baudelaire, que decía más o menos: "Con los labios roídos por penas de amor..." Yo te veo con el alma roída por la pena del fallecimiento de tu amiga, tu amiga poetisa como tú. Puede que la muerte sea una liberación, un éxtasis, seguro que sí, para Sartre: (He pillado una mosca, he aplastado su abdomen, se han vertido sus pequeñas vísceras... la he liberado de su existencia). Sí, el existencialismo de Sartre nos da a entender que la existencia es una tortura. No tiene porqué ser así, pero no tenemos arreglo. Umberto Eco dice que un gran pensador es el imbécil de otro. Yo soy un gran pensador, y, por tanto, un imbécil para otro. Lo sé, pero no me importa.

Da igual, que más da. No sufras, querida Sofía. Pero llora, sí, llora, que las lágrimas purifican. El dolor es útil, es una catarsis que sirve para liberarnos de determinadas cosas.

Ahora mismo sopolo otro beso en mis dedos, y si notas algún susurro en tu mejilla, yo seré el culpable.