jueves, 30 de diciembre de 2010

Archivos de ausencia (Sofía)

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De no ser por las estrellas
que no transmiten un partido
ruidoso de compras,
resonaría haciendo barcos
con los dedos sangrados.

En tres pasos huiría
como veloz tramposa
en el estruendo de calles
de maletas que no caben en mi espalda
desordenadas en un instante.
La luna llena cargaría
en su hombro una gemela
sonriente y distorsionada
que me hablaría al oído
con dolor profundo.

El ruido de un avión
llenaría el cielo de cicatrices
y nubes de colores
como si de amores se tratara.

Todo calcinaría con  fango de luces llameantes,
sería una oscura trocha no decir
un insulto de extrañas esperas
y un despropósito mayúsculo ladrar sus ganas.


sábado, 31 de julio de 2010

Cuerdos de fosa (Sofía)












                                                 A las víctimas de La Macarena
Sin escuchar te enciendo
una palabra,
una hoguera,
la lágrima de muchos
en un país que revienta.

Engaños de nombre
encienden sus televisores
con el ruido que se exporta
y embelecos que difunden

Ya se agotan los gritos de la Macarena
¿Y que ven los que no observan?
Anestesiar  noveleros
no es mala racha,
se adorna de aparatos
 en la cotidianidad del hambre
un pan de ignominia
y como no,
narcóticos que saltan.

País que revienta
Indigno sin memoria
que de tontos
se asesoran conceptos
más boom, más boom
de niebla que de frío.

Obsérvate cuánto mides
en los huecos de tu ira,
pasivo de no utilizar
un cepillo
un estruendo
la neurona demandada.

Estás tan limpio de memoria
que asqueas con tu risa
en tu trabajo de cansancios
y un taladro que no siente.
A los que no se olvidan...
en un país que revienta

sábado, 20 de marzo de 2010

TRANSEÚNTES ELECTOS (Sofía)














Amanecen extraños
como si su piel
fuera una cortina de barcos

De noche todo se exhibe
en un  santiamén de oráculos
por una corrida de caminantes exóticos

Reinician redundancias
en insulsos correos
y un asco premonitorio

Concupiscencia en texto
que oprime pechos
y espaldas magulladas

Se amanece con un grabado,
un rostro perfecto de luces
sonrisas, sudor,
noticias fascistas,
rabia de un país incierto

El cansancio que escarban
permanece inmóvil
en una lamentación de huesos,
hospitales de inyecciones
contundentes y abrazados

Se les amerita
como siempre y sin disculpa
abono,
tierra,
cal de huesos

Se duchan
con cuchilla de  estiércol
y una pomada para los callos