sábado, 27 de febrero de 2010

Catarsis (Sofía Rodríguez García)



















CATARSIS (Sofía Rodríguez García)
Tengo preguntas cortas de retazos
en su blanca habitación de cielo,
para respuestas insulsas
de temores que  entusiasman.

Párate ahora que mi botón
preso de un ron libera,
déjame morder tu amenaza


De tres gotas
un sudor revienta tu saliva
nueva tu sangre en la nariz,
tu colección de hierros
tu escarmiento en la ducha.

Encontraremos un mendigo
que retenga taxis de propina
ofrezca un hotel
y una tierra de despachos,
cama perdida, vacía,  forastera,
sin destino de bolsillo.

Comensales de esquina se llenan
se chupan los dedos
que de la 80 trafican
Temprano salen de ese hotel de lujo
nadie los conoce
solo mi baño
un whisky de favores,
colaboración en los bostezos

Ojalá tu licor te envenene
ojalá tu culpa te encierre
tu basura,
su desprecio,
tus noches,
mis madrugadas.

Debí ahogarme
y esconderte en las rayas
en tus  días  de arte
remendarte las muñecas,
con alcohol y agujas
frustrado en años pasados
por ensayos colectivos.

Debí encender tu ego en un deslumbre,
tan poco lo que vives
tan poco lo que sabes
como si el mundo te debiera canciones.

Te dejé en la orilla
y me fui cansada de tus pantallas
disfruté la estupidez
que las cruces no soportan.
Abusé de ti
en tu escalofrío
abrochándote
ahogándote
con tu  almohada de deliriums

3 comentarios:

Edu dijo...

Tiene un toque de novela policiaca, esos versos. Estan constuidos, de belleza negra, oscura, son dardos sutiles a diana de sociedad. Saben a venganza, poseen su color. Palpitan y se enroscan en la mente. Son la madrugada de ese Ron o de ese Whisky, de esa habitación. Piensan como una poesia y en ella perecen.
Un Beso

AUGUSTO ZORRILLA dijo...

HAY TODA UNA POESÍA MALDITA Y TRANSGRESORA QUE EMERGE DEL SENTIR DEL POETA SIN LIMITES NI ATADURAS, SE EXPRESA LO QUE SE TIENE DENTRO, SE REGURGITAN LOS DEMONIOS COMO FUERE Y TODA ESA VORÁGINE HUMANA SE TRANSFORMA EN POESÍA QUE HACE DE LA SORDIDEZ BELLEZA.

Ana Muela Sopeña dijo...

Muy buen poema, lleno de fuerza.

Un abrazo
Ana