sábado, 31 de julio de 2010

Cuerdos de fosa (Sofía)












                                                 A las víctimas de La Macarena
Sin escuchar te enciendo
una palabra,
una hoguera,
la lágrima de muchos
en un país que revienta.

Engaños de nombre
encienden sus televisores
con el ruido que se exporta
y embelecos que difunden

Ya se agotan los gritos de la Macarena
¿Y que ven los que no observan?
Anestesiar  noveleros
no es mala racha,
se adorna de aparatos
 en la cotidianidad del hambre
un pan de ignominia
y como no,
narcóticos que saltan.

País que revienta
Indigno sin memoria
que de tontos
se asesoran conceptos
más boom, más boom
de niebla que de frío.

Obsérvate cuánto mides
en los huecos de tu ira,
pasivo de no utilizar
un cepillo
un estruendo
la neurona demandada.

Estás tan limpio de memoria
que asqueas con tu risa
en tu trabajo de cansancios
y un taladro que no siente.
A los que no se olvidan...
en un país que revienta

8 comentarios:

Edu dijo...

A veces es mejor que reviente para que se reconstruya de nuevo.
Un Beso

AUGUSTO ZORRILLA dijo...

Un estilo diferente de rostro social y denunciante nos traes hoy. Tal vez sea el rostro de toda Latinoamèrica con diferente tono, pero igual falgelado por una clase dirigente sin compromiso.
Me agradò leerte otra vez, al tiempo.

Un abrazo

PAULL dijo...

Beijos Sofia!

LEON PLATA dijo...

No sabemos si nuestros hermanos mueren, tampoco sabemos si la memoria existe.

Estamos locos.
Encorbatamos nuestros gritos y olvidamos nuestra pluma.
¿Estamos o no?
Es en suma, inconcebible esta angustia, esta rabia, de ver desaparecida la memoria.
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Lo anterior lo escribí hace una década, cuando ya no aguantábamos una desaparición más y todo parecía reventar; no imaginaba que apenas la sevicia estaba terminando de consumir el primer plato; ninguna dictadura latinoamericana ha dejado tantos muertos, tantos desparecidos, tantos torturados, tantos miembros mutilados como la "democracia " colombiana; en los últimos dos años el terror de 32000 desparecidos, superaba con mucho, el dolor del Plan Cóndor; el Plan Colombia anota en su debe más de tres millones de desplazados forzados; sin contar con los más de tres mil ejecutados extrajudicialmente bajo las órdenes de ex-presidente y del flamantísimo presidente. Todavía falta contar mucho, como los más de 300000 refugiados en Venezuela y Ecuador, la estela de niños que mueren de física hambre como en Eritrea, la suma total de desaparecidos forzados desde que contra viento y marea - de balas- se pudo comprobar el primer caso en 1977, asciende - o más bien desciende (a las fosas) a más de 300000. Y el país que revienta, pero siempre su piel estriada por los ríos de sangre, halla elasticidad para contener la glotonería del terror de Estado.

-----------------------------------Bello homenaje el que le haces a las víctimas y a los familiares de éstas - calificados desde La Macarena, por el ex-presidente como "terroristas"- A los asesinos los condecoró por su "heroísmo". Mientras eso sucedía, el país de mentiras que nos agobia, felicitaba al ex-presidente, sin querer percatarse de sus canalladas. Los medios nacionales se negaron, inhumanamente, a informar sobre las atrocidades de la Macarena, a la vez que sumergía al país en un circo decadente para ocultar los crímenes del Estado neoliberal que tanto defienden. Los medios también son cómplices de la guerra sucia contra el Pueblo y se juran intocables, tras el uso pérfido de la "libertad de expresión" ; derecho fundamental éste que se empecinan en lacerar y negar a la mayor parte de la población.

JUAN JES dijo...

Querida SOFÍA, denuncia hecha de brisa renovadora. Tu espíritu creador contribuye y da más vida a los tuyos, que todos los actos de "gobierno".

JL Cancio dijo...

Me gustó mucho lo de "un taladro que no siente".
Saludos!

Juan Antonio dijo...

La dictadura de los desmemoriados, de aquellos a los que solo les importa el ahora en su cuenta bancaria, de los que saben que revolver entre las tinieblas del pasado buscando justicia, daría con sus huesos en el banquillo de los acusados de crímenes contra el alma de este mundo. Me desgarró el alma tu poema.

El Museo de la Luna dijo...

Qué acertado el comentario de Augusto. Pero insuficiente. No se trata de la "clase dirigente", se trata de toda la sociedad. El problema es de raíz, y quienes gobiernan son un reflejo de la población, de sus anhelos más primarios, de sus ignorancias más arcaicas, de sus miedos a la verdad y a la sabiduría, de su obsesión por la evasión ética y por la codicia rampante.

Los humanos son necios en general, no sólo quienes se obstinan en llegar a cargos de poder. Aunque por supuesto entre estos últimos abundan los criticables, la estupidez a la que el poema alude es colectiva. Y todos somos cómplices mientras no ponemos el dedo en la llaga, aunque moleste a más de uno que le hagan ver la verdad.

Un beso, y felicidades por tu sinceridad y tu valentía.